domingo, 21 de noviembre de 2010

Olvidar y dejar atrás, recordar y esperar

Oye, me pregunto si la gente cambia su corazón, si terminan apartándose el uno del otro, es duro esperar a algo que no sabes que es.

Cuando uno se para un minuto y se sumerge en las profundidades del pasado, si es un poco observador, puede ver a cuantos has dejado de lado, cuantas cosas ha dejado atrás. A veces es bueno dejar algo atrás, pero no se ha de olvidar, pues siempre va a formar parte de nosotros y nunca han de morir.

De todos modos pienso que hay veces en las que he sido egoísta y no he pensando correctamente, y he dejado a gente, a cosas que realmente puedo ver que a día de hoy, y aunque sea solo por un instante, las sigo necesitando. Es una pena que solo pensemos las cosas detenidamente, una vez que ha pasado cierto tiempo y, que sentimos que ya no nos van a hacer daño, aun así, siempre están ahí, dentro de ti.

Me queda el consuelo de que esos momentos nunca morirán siempre que los tenga en mi memoria, aunque la gracia de todo es, que cada vez me veo mas atrapado entre elegir el transito o el pesar de los recuerdos. Aunque si lo pienso ambas cosas parecen tener componentes de las que parecen sus opuestos.

Todavía queda un tiempo para poner todo en orden y para seguir madurando, o mejor dicho, aprendiendo.


- Vaya otra vez llorando, siempre que te veo estas llorando.
- ¿ Algún problema con eso?
- Es solo que me has recordado a alguien, a alguien que solía hacer como que no pasaba nada y lloraba en privado.